TONI LATORRE


Nacido en Igualada, capital de la comarca de l'Anoia en la Cataluña Central, pasa gran parte de su vida en Capellades, un tranquilo y pequeño pueblo rodeado de campo y montaña hasta que se traslada a Barcelona donde pasa ocho años, actualmente reside en Dosrius (Barcelona).

 

Amante de los animales, desde pequeño ha sentido una conexión especial con ellos, ya en su infancia y adolescencia, convivió con hamsters a los que sacaba a pasear, periquitos que volaban por la casa, tortugas, e incluso con un cuervo que apareció un buen día, entrando por el patio al interior de la casa y allí estuvo durante un largo periodo de tiempo, como uno más de la familia, entrando y saliendo al exterior sin ningún tipo de ataduras hasta que un día decidió continuar su camino.

 

Su primera experiencia con los perros fué en esa etapa, su padre trajo a Tresky, un mestizo de tamaño medio muy alegre y cariñoso.

 

Durante los años siguientes combinó su relación con los animales con su otra gran pasión, la música (Productor, Deejay y Locutor de Radio) hasta que llegó a Barcelona donde conoció a Gloria, su pareja y a Luk (D.E.P.), su perro. Gloria es una gran persona, amante de todos los animales y en especial de los perros, implicada en la lucha contra el maltrato animal y en favor y apoyo de la adopción de los perros que no tienen hogar, fue ella quien le animó y apoyó en el bonito reto de la educación y rehabilitación canina.

 

Así empezó su andadura, estudiando libros de educación, adiestramiento y psicología canina, obteniendo la titulación de Educador Canino Profesional y Perito Judicial en Adiestramiento y Conducta Canina, además de adquirir formación en Etología Canina, Adiestramiento, Enfermería Veterinaria y Primeros Auxilios, Psicoterapia Asistida con Animales, Gestión y manejo de la adopción de animales de compañía. Con el paso del tiempo y con el contacto directo con los perros y con sus dueños, se dio cuenta de que en el perro todo es mucho más profundo que el aprender unas simples órdenes como, sentarse, levantarse, tumbarse, etc. y decidió centrarse en la rehabilitación y educación más que en el adiestramiento.  

 

Cuenta con la inestimable ayuda de Amy, Brisa, Quino, Eugene, Duna, Hristo, Quino, Celia y Queen, que junto al resto de la manada  participan en la rehabilitación de otros perros.

 

La estabilidad emocional y espiritual en su entorno hace posible transmitir el equilibrio que necesita el perro y su dueño.